Qué pasa con tu web cuando termina el proyecto: mantenimiento, accesos y qué cuesta después
Durante el proyecto de una web, todo gira en torno al diseño, los textos y la fecha de lanzamiento. Lo que pasa después se habla poco, y es justo ahí donde aparecen las sorpresas: accesos que no tienes, cuotas que no esperabas o cambios pequeños que nadie quiere hacer. Aquí tienes lo que debería pasar cuando termina el proyecto, para que puedas pedirlo antes de firmar.
Lo que debería pasar el día de la entrega
El día que la web se publica, deberías tener en tu mano todo lo necesario para que la web sea tuya de verdad:
- El dominio, a tu nombre. Registrado con tus datos y con acceso a la cuenta del registrador.
- El alojamiento, a tu nombre o con acceso completo. Para que puedas cambiar de proveedor sin depender de nadie.
- Acceso de administrador a la web. No un usuario limitado: el acceso completo al panel.
- Las cuentas de medición, a tu nombre. Google Search Console, Analytics y Google Business Profile, si se han creado durante el proyecto.
- Una sesión de formación. Para que sepas cambiar textos, fotos y precios por tu cuenta.
- Una copia de seguridad inicial. La web tal como se entregó, por si algo sale mal más adelante.
Por qué muchas agencias se quedan con los accesos
A veces es simple comodidad: es más fácil registrar el dominio o el alojamiento en la cuenta de la agencia que pedirle al cliente que lo haga. Otras veces es estrategia: si la agencia controla los accesos, el cliente depende de ella para cualquier cambio y, sobre todo, para irse.
El resultado, en ambos casos, es el mismo. Si un día quieres cambiar de proveedor, o la agencia cierra, puedes encontrarte con que no puedes renovar tu propio dominio o no puedes llevarte tu web. Por eso, en nuestro caso, el criterio es fijo: las cuentas y los accesos son del cliente, desde el primer día.
Si al terminar el proyecto no tienes el acceso a tu dominio, a tu alojamiento y al panel de tu web, la web no es del todo tuya. Pídelo por escrito antes de firmar, no después.
Qué mantenimiento hace falta a partir de ahí
Una web en WordPress necesita dos tipos de cuidado. El del día a día, cambiar contenidos, lo puedes hacer tú si la web está bien construida. El técnico, actualizar el núcleo y los plugins, hacer copias de seguridad y vigilar la seguridad, conviene que lo haga alguien que sepa, porque una actualización mal hecha puede dejar la web caída. Lo explicamos con más detalle en por qué no te haremos una web que no puedas mantener tú.
Qué cuesta seguir trabajando con nosotros después de la entrega
Después de la entrega, nada es obligatorio. Si quieres que nos ocupemos del mantenimiento técnico, entra en el rango habitual de 30 € a 120 € al mes, según lo que incluya. El dominio y el alojamiento los pagas directamente a tu proveedor, a tu nombre; tienes los importes de referencia en cuánto cuesta una página web para una pyme.
Si más adelante necesitas algo nuevo, como una sección, una funcionalidad o una página de destino para una campaña, te lo presupuestamos antes de hacerlo, para que decidas con el precio delante. Y si prefieres llevarte la web a otro proveedor, puedes hacerlo cuando quieras: todo está a tu nombre. Puedes ver el servicio completo en nuestra página de diseño y desarrollo web.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si mi agencia anterior tiene el dominio a su nombre?
Pide el traspaso del dominio a tu nombre. Suele bastar con que la agencia lo desbloquee y te facilite el código de autorización para transferirlo a una cuenta tuya.
¿Tengo que contratar el mantenimiento con quien hizo la web?
No. Si tienes los accesos, puedes encargar el mantenimiento a quien quieras o hacerlo tú, si sabes cómo.
¿Qué pasa si no renuevo el dominio?
Si caduca, la web deja de estar disponible en esa dirección y, pasado un tiempo, otra persona puede registrarlo. Por eso conviene que esté a tu nombre y con la renovación automática activada.